
Y finalmente llego el día, salgo apurado de la universidad para ir al concierto. Supuestamente empezaba a las 9 pm. pero finalmente después de esperar una hora y cuarto más o menos, mientras se proyectaban videos de
Judas Priest, el concierto dio comienzo. Uno a uno van apareciendo en el diminuto escenario los músicos de la banda de
Adler:
Colby Veil, cantante con timbre a lo Axl,
Chip Znuff (Enuff Z'Nuff) al bajo,
Michael Thomas (Faster Pussycat) en la primera guitarra, en rítmica
Kristy "Krash" Majors (Pretty Boy Floyd), y en la batería, como no,
Steven Adler.

Antes de comentar el concierto, me gustaría dejar en claro que la banda de Adler no son los
Guns ‘n Roses, así que si alguien espera las bestiales descargas de esta banda, pues lo tiene mal. Sin embargo, en mi opinión creo que los de
Adler’s Appetite hacen un buen trabajo, con un grupo de músicos que cubren bien las espaldas del batero. Como yo lo veo, aunque algunos me tilden de exagerado, encontrarse con este tipo es como conocer un pedazo de la historia del rock and roll, es un gunner con todo derecho, tanto como si te encontrarás con cualquier músico de
Zeppelín, Purple, Floyd, Sabbath, Soundgarden, etc.

La banda inicia con
It’s so Easy, y desde ya, provoca la histeria general entre la mancha, con un Michael Thomas que no dejo de moverse durante toda la noche, el músico con más carisma y actitud del grupo, después de Adler, of course. Mención aparte para su impactante look, se nota que el guitar se preocupa y se toma tiempo para mantenerlo. Por ahí alguien me dijo que esa era la actitud que les faltaba a los guns, sobre todo en sus últimas épocas. Pues bien, después de este comienzo, fueron desgranando uno a uno los temas del
Appetite for destruction, con una ejecución recontra feeling, como intermedio, de
Civil War, del
Use Your Illusion, y que fue la única canción que Adler grabó para ese disco, sigue otro tanto hasta llegar a una versión, en plan hueveo (para mi gusto) del
Knockin’ On Heaven’s Door, y creo que fue la única canción que coreo toda la gente del local. Llega, por fin uno de mis temas favoritos,
Rocket Queen, que también desató eufóricas reacciones del público (no quiero llamarlo pogo, me río yo de los punkekitos que poguean con cualquier cosa).

No aguanto más el calor y cansancio y me quito a la barra a tomarme una chelita, ( 7 lucas carajo, por que tan cara HDP), contemplo desde lejos la ejecución de
Paradise City y veo a la gente sacandose la mierda con la salvaje melodía, finalmente regreso para el fin de fiesta, a cargo, como no, de
Welcome To The Jungle, donde se armó un chongo total, con gente sacándose los polos y cayendo al piso. Se acaba el último riff y la banda se despide. Todos salimos del local cansados y contentos de haber vivido una noche de rock and roll como pocas, pues si eso es lo que eran los guns queridos amigos, una banda de simple y directo rock and roll, olvidense de que si era metal, hard, y demás huevadas.

Como anécdota me queda haber visto a unos 2 o 3 padres de familia acompañando pacientemente a sus tiernas nenas para que no sufran daño, algunos de ellos contemplaban el concierto completamente palteados y otros se prestaban a las actitudes del público y hasta coreaban algunas canciones, jajaja. De verdad fue una de las mejores noches del año y deseo un chupo de mala suerte para aquellos que se dicen fans de la banda y no fueron ni siquiera ala firma de discos, mal por ustedes ah, muy, muy mal.