Hasta que llega el momento álgido de la noche, las 3 clásicas con la que cierran sus tocadas de esta gira. Inician con la recontra punkeke y ramoniana Going To Brazil y el pogo ya se va armando como debe ser ( aunque no eran muchos en realidad), acaba el tema y empiezan los pesados riffs de Killed by Death, mierda, solo faltaba el rugido de la moto, me digo, ( como en el video) y yo me emociono cada vez más y berreo como un poseso junto a toda la chibolada que se sabian el tema también, bien por ellos carajo, esa es la juventud que vale. Finiquitan esa y comienzan las viscosas líneas de bajo de Ace Of Spades y yo ya no puedo más y me largo de frente al pogo, con cámara, celular y todo. Se arma el desmadre, recibo golpe por todos lados y regalo también. Más de 3 minutos de saltar, golpear y gritar y la terminan y se quitan de improviso. La gente queda exhausta pero espectante, por que se nos avecinaba el climax de la noche. Empezamos todos a corear Overkill, Overkill, Overkill, y después de unos minutos ingresan de nuevo y arremeten sin asco y sin vaselina con el apocalíptico redoble de bateria que da inicio a la canción. El pogo se vuelve brutal al inicio, pero por la mitad la gente comienza a flaquear, obvio, si tenemos en cuenta que la mayoría andaba en ese plan desde el comienzo y que el tema dura casi 6 min., se entiende. Igual saco mis últimas fuerzas y llego al término, empapado en mi sudor y en el de otros. ¿ Ven que duro mas de 9 minutos? Jaja. Y ya, eso fue todo, casi hora y media de pura actitud, adrenalina y sentimiento rock and roll, a cargo de una de las mejores bandas del planeta. Salí del recinto con una sonrisa imbécil en el rostro, como tantos otros que habian ido solos, pero que chucha, hasta ahora me dura. Casi compadezco a los que no fueron.
miércoles, abril 27, 2011
Motörhead - Lima, 26 de abril de 2011.
lunes, abril 11, 2011
The Great Gig in the Sky...otra vez.
¿Recuerdas la boda de nuestro primo mayor? Que tal bombaza que nos metimos, por que la chela iba y venia en el tono y al parecer no había muchos bebedores bravos para la ocasión. ¿Recuerdas que salimos en tropel con los demás primos menores y nos robamos el VW escarabajo de otro primo, que estaba estacionado en la puerta del local? De milagro llegamos vivos a casa, supuestamente para dejar al menor que andaba dando tumbos en la pista de baile. Sorteamos una pared cuando se nos acabo la pista, dimos vuelta en u y seguimos, solo para rozar un camión que venía en sentido contrario. Ay carajo, irresponsabilidad casi adolescente las de esas épocas. Al llegar tu no supiste como salir del vehículo y te quedaste a dormir dentro de el. Bueno, solo quedaba esperar la gritada monumental de las tías al siguiente día, que anduvieron buscándonos toda la madrugada creyendo q algo nos había pasado.
Ahora ya no buscarán más primo, ya saben que estas en paz y que al fin dejaste esos odiosos aparatos con los que mantenían lo poco vital que te quedaba. Ahora ya no podré cumplir el ofrecimiento de sacarte una madrugada para hacerte conocer mis antros favoritos del centro de Lima, chelear y presentarte algunas bataclanas. Ahora quizá estés mejor que todos nosotros , por que ya no te contaminaras de la mediocridad de este país de mierda, que no se merece a gente honrada, inteligente y trabajadora como tu. Descansa en paz Tito, prometo que haré un brindis a tu descanso eterno en mi próxima incursión nocturna a esos lugares a los que nunca pude llevarte.
Salud !!
miércoles, abril 06, 2011
The Great Gig in the Sky*
Mi abuela murió en brazos de su hijo, mi padre, mientras la cargaba para acomodar su lecho de enferma. Él fue testigo de sus últimas lágrimas y quejidos y sobrellevo gran parte de su enfermedad. Tal vez por eso hasta hoy es un tipo duro, solo recuerdo haberlo visto llorar una vez, y de ebrio.
Mi abuelo materno se fue casi en paz, a pesar de su precaria salud en sus últimos años, tuvo una muerte serena, casi como lo fue toda su vida. Esa manera de irse ayuda a asimilar mucho mejor el jodido momento a quienes nos quedamos por aquí.
Pepelu, como le decíamos cariñosamente desde la infancia, se fue de la peor manera. Su inteligentísimo cerebro estaba infestado de mortales tumores, inoperables. No tuve corazón para verlo y despedirme, pero mi hermano si, lo visito en su lecho mientras estaba conectado a muchos tubos. Oró y lloró con su madre.
Mi tía S se fue a consecuencia de una cirugía mal practicada. No le toco una estancia muy feliz mientras estuvo por aquí. Pero quiero creer que tuvo sus pequeños momentos. No fui a despedirla, por que no aguantaría toda la hipócrita presencia de gente que la hizo padecer y aun así estaban en el funeral.
El Mister, como lo llamamos desde siempre, se fue, irónicamente, a unos pocos metros de donde una vez, hace muchos años, había salvado la vida en otro accidente. Esa vez estuvo unas semanas en coma y luego retorno nuevamente entre nosotros. Pero en esta ocasión no tuvo tanta suerte. Una moto lo embistió a la salida de un banco y esta vez duro poco tiempo. Como dijo mi primo, quizá el milagro ya se nos concedió la primera vez, y en esta le tocaba si o si.
Esas son, en resumen, las contadas muertes que me han tocado más de cerca, la última que relato arriba, hace pocos días nada más. Aun no he padecido una demasiado cercana y espero que aun me quede mucho tiempo para eso. Es algo que no se puede prever, pero llegado el inevitable momento solo deseo afrontarlo con entereza y sin demasiado dramatismo, a la “english way” como diría Waters. Tal vez no pueda o tal vez si, pero no desearía salir de todo eso con una mirada sarcástica y desencantada de la vida y la muerte, y más que todo, no me gustaría perder el respeto hacia el dolor que puedan sentir los demás que atraviesan momentos similares. He visto y conocido personas que tienen esa actitud y generalmente se la pasan amargados la mayor parte del tiempo o relativizando todo tipo de dolor. Eso, a la larga, deshumaniza.
O tal vez me vaya yo primero, quien sabe, así me evito tanta vaina.
*Referencia al clàsico tema de Pink Floyd. Un escalofriante gemido de casi 5 min. ante la tristeza e inminencia de la muerte.
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