lunes, julio 19, 2010

La inseguridad me va a matar*

19 de julio de 2009
a salto de mata fam. Sin orden ni previsión, pasando de una cosa a otra sin pensar lo que se hace. (definición sacada de algún diccionario on line, no recuerdo cual)
En ocasiones siento que vivo así, a salto de mata, sobre todo en lo que respecta a mi seguridad, digo en ocasiones, por que no me busco esta inseguridad de manera deliberada, quizá a veces la provoco de manera inconsciente, o como dice mi vieja, me la busco solito. A ello contribuye toda la oleada de violencia delictiva común que estamos atravesando últimamente, tanto en nuestra gris Lima como en las descuidadas provincias, esto hace que se incrementen las probabilidades que a uno lo sorprenda un atraco o balacera en el lugar menos pensado.

Bueno, tampoco es que me la pase reflexionando sobre el tema, pero una situación vivida hace pocos días me hizo rebobinar mis recuerdos sobre esto, y caí en la cuenta que ya han sido muchas las ocasiones en las que estuve a punto de ir a hacer air guitar al lado de Hendrix y cia, jaja. Digo muchas para alguien como yo pues, que soy medianamente tranquilo y no paro buscando bronca en cada esquina, aunque para otros esté en la categoría de lorna, solo por intentar apaciguar una pelea o prescindir de iniciar una, en fin, como decía , rebobinando recordé mi primer encuentro con el lado oscuro de la gran ciudad, dos choros de poca monta me arrebataron mis únicos 10 soles y rompieron mi camisa celeste , malditos justo la tonera me la vienen a dañar. Tendría 14 años en esa época y me palteó pues, pero luego ya iría agarrando cancha en estas lides y cada vez me toparía con más situaciones así . A saber, una emboscada mismo viejo oeste, esa vez , recuerdo, me quitaron unas zapatillas Reebok nuevecitas, recién compradas, me resistí un poco, pero previo pisotón en la panza, los dos chuchas ya tenían el par en sus manos. Aunque esa es la clásica pues, a la mayoría de adolescentes les han arrebatado alguna vez las zapatillas de marca por panudearse más de la cuenta en barrios que no conocen, en fin. Después, en mis primeras épocas de estudiante universitario, me toco estar en medio de una persecución entre un par de cachacos del ejercito y unos tipos a los que no pude ver claramente, solo sentí la brisa mal oliente que dejo su veloz carrera a centímetros de mi. Era noche de apagón y los cachacos del diablo no veían a quien le disparaban, al grito de quítate conchatumadre, abrieron fuego casi casi sobre mis hombros y cerquita a mi oído, solo rogaba que los apestosos fugitivos no les respondan el fuego, menos mal que fue así y estos y sus perseguidores desaparecieron en medio del apagón. Y la más traumante, sobre todo por que me mando a la bancarrota total durante casi todo el mes, fue una atraco con secuestro al paso incluido. Les cuento, chapé mi combi después de terminar unos trabajos de la universidad en casa de unas amigas, en plena Av. La Marina. Como siempre , subo al destartalado vehículo sin prestar atención a mi alrededor, craso error, ahora lo pienso dos veces antes de subirme a una, decía que ya estaba en el vehículo, cuando a escasas cuadras de haber iniciado el viaje el tipo que iba a mi lado blande una pistola y otros dos que iban más adelante hacen lo mismo, puta madre me dije, ya me jodí. Iba leyendo La costa de los mosquitos ( Paul Theroux) recuerdo, y el choro al ver mi sorpresa ante la situación, me conminó amablemente a que agachara la cabeza y siga leyendo ( que miras conchatumadre, sigue leyendo cojudo de mierda, fueron sus delicadas frases para ser más exactos). La combi nos hizo un tour casi hasta Ancón, mientras uno de los delincuentes, que parecía un olluco con extremidades ( ya lo quiero encontrar solo y sin armas a ver si es machito así, ja) , se bajo en un centro comercial de la ruta a retirar dinero de los cajeros mediante las tarjetas sustraídas a los pasajeros, dicho sea de paso, yo era el único de los 6 o 7 que no portaba ninguna ( aun no estaba en el sistema financiero, solo cargaba mi tarjeta Cineplanet). Me arrebataron 100 lucas y mi celular nuevo, para variar. Las claves de las tarjetas las obtuvieron a la fuerza de los pasajeros, un par de ellos fueron golpeados con la cacha de la pistola en cabeza y rodilla y también golpearon y manosearon a una guapa estudiante que terminó zombie después del atraco, cuando nos arrojaron por una zona industrial de la ciudad. Recuerdo que la ayude ( desinteresadamente para los mal pensados) a llegar a casa de un familiar que vivía por mi zona, por que la pobre no recordaba donde vivía, a ese extremo llegaba su shock. Y bueno, hay algunas situaciones más que se quedan en el tintero y de las que solo contaré la que me paso hace poquito no más, en la que nuevamente me vi envuelto en un ajetreo entre dos tipos, uno de los cuales amenazaba al otro con una pistola. Esto fue regresando a mi casa, a pocos metros de ella, no me percate de lo que pasaba y pase despreocupadamente por el camino de los dos sujetos, a uno de ellos parecía importarle un rábano mi presencia y seguía apuntando al otro sujeto sin asco, o sea que si no me movía fácil me caía un tiro, situación que no se dio, por suerte. No era un atraco, si no a todas luces, los tipos discutían por algo, mujeres probablemente. Bravuconadas más, bravuconadas menos por parte de los dos, y después de un intento de uno de ellos de refugiarse en mi edificio, me aseguré que la puerta este bien cerrada, subí a mi departamento cené y me metí a la cama pensando en toda la inseguridad de mierda que nos toca vivir hoy día, a la vez que sacaba algunas conclusiones:

1. Conchatumadre es el insulto preferido por todos los atracadores, desde el más misio que te cuadra en mancha y sin armas, hasta el organizado y que asalta en banda con armamentos de calibre. Que culpa tienen nuestras pobres viejas ah..será que el choro las invoca por que uno, como cliente del atracador , reacciona mal a veces, y culpa a nuestra vieja por hacernos asi?

2. Siempre estuve solo en todas las ocasiones de peligro, nunca tuve a mi lado a mi vieja, hermanos o amigas que pudieran salir afectados del trance, supongo que eso me ayuda a tener relativa calma en estas situaciones. No hay de quien preocuparse pues, solo de uno mismo.

3. Debo salir menos y llegar más temprano a mi casa, y sobre todo evitar andar ebrio por las calles ( no es frecuente, pero a veces sucede), para eso están las casas de los amigos, para destrozarlas sin que pierdas la vida por eso, jajaa.

4. Si, lo reconozco a veces algún amigo ebrio y “machito” casi me ha llevado a tener que vérmelas con la huesuda, solo por no saber tener cerrada la bocota y dárselas de Chuck Norris ante un subestimado choro…jaja en fin, ya pasó y la libramos fácil ese día. Lección aprendida.

*Yo y mis guiños musicales siempre. el título del post alude a una canción de Cementerio Club, es buena, consíganla, se llama La Inseguridad.

2 comentarios:

brenda dijo...

uhmmm.inseguridad si pues....una como mujer se la pasa peor porque hasta para pegarle somos algo inútiles por la maña lo digo, pero aver si yo no mal recuerdo esas "algunas veces" son muchíiiiisimas veces en cuanto a salir ebrio por ahi después de una tranquila y cerrada reunión, osea papito no me vengas con que tú NO TE LA BUSCAS....tu mamá tiene razón, eres un.....imprudente jaaaaa...en fin cuando nos toca, nos toca, espero nomas que al que le toque no le duela, jum

Chica Fantasma dijo...

uy, a mí tb me tocó, felizmente no secuestro, pero sí golpe y arrastrada en la pista...Daños? ojo morado, moretones, labio partido, busto maltratado, diente partido...Y quedó mi DNI con ojo morado para el recuerdo, ja!...la frase que más dije: No es pistola! a mí q soy del llauca me quisieron sorprender, ja!...pero igual me cayó duro x escandalosa! (por cierto se llevaron mi cartera y lonchera igual, se ganaron más q todo con mi maquillaje, ja)